Martin Scorsese se incorporó como asesor de Black Forest Labs, una startup de inteligencia artificial fundada en 2024 y con sede en Friburgo, Alemania. La colaboración busca crear herramientas generativas que faciliten la visualización de ideas durante la fase de preproducción, permitiendo a directores y equipos creativos compartir conceptos de forma más clara y rápida.
En un comunicado difundido en el sitio web de la compañía, el director explicó que el cine, con apenas 125 años de historia, debe estar abierto a la evolución tecnológica. Citó sus experiencias previas con efectos 3D en Hugo y la desdigitalización en The Irishman, y destacó que la IA puede "transmitir con mayor claridad las imágenes previstas" a departamentos como diseño de producción, dirección de arte y fotografía.
El anuncio incluyó un video grabado en la oficina de Scorsese en Nueva York, donde el cineasta utilizó el modelo generativo FLUX para crear un storyboard de una escena. En el material, el director recordó la planificación de la famosa secuencia de cámara continua de Goodfellas, señalando que la IA podría acelerar ese proceso y reducir costos sin comprometer la calidad artesanal.
Según declaraciones del CEO de Black Forest Labs, Robin Rombach, la participación de Scorsese ejemplifica el potencial de la IA en la industria audiovisual. La conexión entre el director y la empresa se habría facilitado por BroadLight Capital, firma de inversión vinculada al entretenimiento, cuyo cofundador es el representante de Scorsese, Rick Yorn, y con la participación del productor Michael Ovitz, cofundador de CAA.
Scorsese concluyó que, "durante la preproducción, el tiempo implica costos, y esta herramienta nos permitió avanzar más rápido sin sacrificar la calidad ni el trabajo artesanal".