La boda de la cantante británica Dua Lipa y el actor inglés Callum Turner, uno de los acontecimientos más comentados del espectáculo internacional este año, provocó una fuerte reacción en Palermo, Sicilia, donde residentes protestaron contra las restricciones de movilidad y el cierre temporal de espacios públicos para garantizar la privacidad de la celebración.
Desde la madrugada del viernes, la zona alrededor de la plaza Croce dei Vespri, escenario de las actividades previas a la fiesta principal, se cubrió de pancartas en italiano e inglés con lemas como "Nuestra plaza no es vuestro salón" y "Palermo no está en alquiler". Según medios locales, parte de esos carteles fueron retirados por personal de seguridad contratado por los organizadores, lo que avivó las críticas de los vecinos y de organizaciones que denuncian el impacto del turismo de lujo en la ciudad.
Una ordenanza municipal entró en vigor limitando el acceso a las plazas Sant'Anna y Croce dei Vespri exclusivamente a personas vinculadas al evento. Además, la Galería de Arte Moderno de Palermo cerró sus puertas antes de su horario habitual para recibir a los invitados y albergar parte de las actividades, mientras barreras y lonas negras se instalaron para impedir la visibilidad exterior.
Los residentes cercanos fueron informados de acuerdos de confidencialidad para evitar la difusión de fotografías y videos de la boda. La pareja, que se casó civilmente en Londres el 31 de mayo, se hospeda en la lujosa Villa Igiea y ha reunido a cerca de 200 invitados del mundo de la música, la moda y el entretenimiento, entre ellos Mark Ronson, Charli XCX, Donatella Versace y Elton John.
La fiesta principal se llevará a cabo el sábado en la Villa Valguarnera, una mansión barroca en Bagheria. Para facilitar la logística, el alcalde de Palermo, Roberto Lagalla, prohibió el estacionamiento en los alrededores hasta el lunes, argumentando que la presencia de figuras internacionales como Dua Lipa constituye una importante promoción turística para la ciudad.