El nuevo documental Testigos: La verdad tiene voz. Caso Paco Stanley, disponible en la plataforma Reellee TV, ha reavivado uno de los crímenes más mediáticos de la televisión mexicana. En una entrevista con Gustavo Adolfo Infante, Mario Bezares, excompañero de Paco Stanley, expresó sus emociones y exigió que la producción presente pruebas contundentes que permitan a la Fiscalía retomar la investigación.
Bezares recordó que, tras el asesinato del 7 de junio de 1999, él y la actriz Paola Durante fueron señalados sin fundamento y permanecieron bajo sospecha durante años. “Fuimos víctimas de un sistema, víctimas de una administración mal hecha y esos años no se pueden recuperar”, declaró, añadiendo que estuvo detenido durante un año y ocho meses bajo acusaciones que nunca se demostraron.
Según el productor Juan Carlos Uribe, el documental se basa en los testimonios de tres testigos protegidos por autoridades estadounidenses, entre ellos el exagente judicial de Jalisco Jorge Godoy, quien habría presenciado la orden de asesinato emitida desde prisión. Uribe asegura que la investigación identifica al autor intelectual del crimen y al presunto sicario, ambos fallecidos, y que los testimonios exculpan por completo a Bezares y Durante. Uno de los testigos, según la producción, pidió perdón por haber guardado silencio durante más de dos décadas.
Bezares subrayó que, de confirmarse la veracidad de los testimonios, el documental podría convertirse en una herramienta para que la Fiscalía actúe. “Espero que realmente tengan esas pruebas y que sea un testimonio verídico para que la fiscalía pueda tomar cartas en el asunto”, afirmó.
El hijo de Paco Stanley, Paul Stanley, mostró escepticismo respecto al estreno. “Mi papá ya está muerto desde hace mucho tiempo. Nada, ni verdades ni mentiras van a revivirlo; solo están ganando dinero a costa de mi jefe”, comentó, aunque indicó que revisará el contenido antes de emitir una postura definitiva y que, de confirmarse los responsables, deberán enfrentar la justicia.
El documental, que narra los motivos detrás del asesinato y presenta versiones inéditas de exagentes y testigos, vuelve a colocar en el centro del debate público la necesidad de esclarecer un caso que, a casi 27 años, sigue sin resolverse plenamente.