El Gran Premio de Mónaco no solo entregó emociones en la pista, sino que también sirvió de escenario para que Lewis Hamilton y Kim Kardashian mostraran abiertamente su relación ante la prensa internacional.
Hamilton, de 41 años, cruzó la meta en segunda posición detrás de Kimi Antonelli y, durante la ceremonia de premiación, dedicó un gesto cariñoso a su pareja desde el podio. "Es increíble contar con su apoyo este fin de semana. Tener buenas personas alrededor es fundamental, y ella lo hace por mí cada día", afirmó el piloto cuando le preguntaron por la aparición de Kardashian en las gradas.
Kim Kardashian asistió acompañada de su hermana Khloé, animando al británico y, al concluir la entrega del trofeo, ambos se fundieron en un abrazo y un beso frente a la multitud, consolidando su vínculo ante los medios.
El momento fue destacado cuando Kardashian intentó esquivar la tradicional lluvia de champán, pero regresó al podio para felicitar a Hamilton, generando una gran ovación del público presente.
La relación, que comenzó a rumorarse a principios de año tras viajes conjuntos a Japón, Inglaterra y París, había sido avivada por su aparición en el Super Bowl 2026. Sin embargo, este fue el primer evento de Fórmula 1 donde la pareja mostró afecto público durante una cita oficial.
Fuentes cercanas a la pareja aseguran que la relación surgió de una amistad consolidada a lo largo de los años y que ambos están comprometidos a hacerla funcionar pese a sus agendas y la distancia. "Tienen más que una conexión casual; la energía de Lewis gusta mucho a la familia de Kim", comentó un allegado.
En cuanto a su desempeño, Hamilton reconoció la presión de no haber ganado una carrera desde su llegada a Ferrari en 2025, pero manifestó estar "feliz, agradecido y con ganas de superarse". Según él, el apoyo de Kardashian ha creado un ambiente positivo tanto en el equipo como en su ánimo personal.
Por su parte, la empresaria, madre de cuatro hijos fruto de su matrimonio anterior con Kanye West, ha manifestado su intención de mantener el vínculo con Hamilton a pesar de sus compromisos profesionales. Un representante señaló que la pareja está trabajando para equilibrar sus agendas sin descuidar sus responsabilidades familiares.
El episodio también generó controversia en redes sociales cuando Kardashian evitó responder al comentarista Martin Brundle durante la caminata previa a la carrera, lo que algunos seguidores interpretaron como un desaire a la comunidad de la Fórmula 1.
Con la mirada puesta en los próximos Grandes Premios, Hamilton y Kardashian continúan bajo el escrutinio público, mientras el piloto busca su primera victoria con Ferrari y la empresaria equilibra su vida familiar con su creciente presencia en el mundo del deporte.