El abogado de Gustavo Adolfo Infante, Alonso Beceiro, anunció este lunes que dejará de representarlo en todos sus asuntos legales, incluido el proceso contra Alfredo Adame. La renuncia se produce después de cuatro años de litigio que comenzó en 2022, cuando el periodista interpuso una demanda contra el actor por presunta violencia de género, violencia mediática y extorsión contra él y su madre, Elvia Inés Seañez.
En 2022, Infante acusó a Adame de lanzar declaraciones difamatorias que, según él, vulneraron su integridad y la de su progenitora. El caso quedó en investigación y, sin resolverse, volvió a cobrar relevancia en 2026 cuando Adame, en una entrevista para el canal de YouTube Talentos Latinos México, insinuó la existencia de un posible acuerdo con los representantes de Infante, Mariana Gutiérrez y Alonso Beceiro.
Las declaraciones de Adame se viralizaron en redes sociales y fueron rápidamente desmentidas por Infante, quien afirmó que no había ningún acuerdo y que “no parará hasta meterlo al bote”. En su respuesta, el periodista añadió: “Ya estás vinculado a proceso y la próxima vez te voy a meter al bote”.
Horas después, Beceiro publicó un video en sus redes sociales explicando que, tras la entrevista de Adame, decidió retirar su representación tanto del caso contra el actor como de cualquier otro asunto legal de Infante. El abogado señaló que, aunque existía “un paco de palabra”, Adame se echó para atrás y, ante la falta de confianza, consideró insostenible continuar como su defensor.
La decisión de Beceiro deja a Infante sin abogado y abre la posibilidad de que deba buscar nueva defensa para el proceso que lleva varios años en curso. Analistas legales opinan que la renuncia podría retrasar el procedimiento y que el periodista podría enfrentar mayores dificultades para presentar pruebas y argumentos ante los tribunales.
Mientras tanto, el caso sigue generando debate en redes sociales, donde los seguidores de ambos personajes continúan polarizados. La polémica también ha puesto en el foco la cuestión de la violencia de género en los medios de comunicación y la responsabilidad de los personajes públicos al hacer acusaciones de esta naturaleza.