Durante su visita a Tokio, el 9 de junio de 2026, Jacob Elordi fue grabado por el usuario de Instagram @otaviobittencourt mientras salía de un restaurante y un fan se acercó para tomarse una fotografía. El admirador, al colocar su mano sobre la espalda del actor, le dijo “¿Qué tal, jefe?” y trató de acompañarlo.
Elordi reaccionó de inmediato, diciendo en tono firme: “Por favor, no me toques, hermano”, antes de alejarse del lugar. El video se viralizó en redes sociales, generando un intenso debate sobre los límites del contacto físico con figuras públicas.
La mayoría de los internautas defendieron la postura del actor, argumentando que la fama no anula el derecho a la privacidad y al espacio personal. Comentarios como “Sentí vergüenza ajena, pero no por Jacob. ¿Por qué tocas a personas desconocidas en la calle?” reflejaron la indignación ante la falta de consentimiento.
Algunos usuarios, sin embargo, consideraron la respuesta del actor algo brusca, aunque la balanza de opiniones se inclinó a favor de su derecho a establecer límites, sobre todo cuando el contacto proviene de un desconocido.
El incidente coincidió con la estancia de Elordi en Japón junto a la modelo Kendall Jenner, con quien ha sido visto en varias ciudades, alimentando rumores de una relación sentimental. La pareja apareció en un restaurante local, donde el establecimiento compartió una fotografía de ambos, según informó la revista Hola!.
Esta controversia llega poco después de que Elordi abandonara el jurado del Festival de Cannes 2026 por una lesión en el pie, decisión que también generó debate cuando fue fotografiado conduciendo con Kendall Jenner, Kylie Jenner y Timothée Chalamet.
En resumen, el episodio en Tokio subraya la creciente discusión sobre el respeto al espacio personal de las celebridades y la necesidad de que los fans comprendan los límites del contacto físico sin consentimiento.