Orlando Senna, figura emblemática del Cinema Novo y exsecretario de la Secretaría Nacional del Audiovisual de Brasil, falleció este martes a los 86 años. El Ministerio de Cultura de Brasil informó que el cineasta dedicó más de cinco décadas a la defensa de la cultura como instrumento de cambio social, sin precisar la causa ni las circunstancias de su muerte.
Nacido el 25 de abril de 1940 en Lençóis, Bahía, Senna se destacó como director, guionista, escritor, periodista, dramaturgo y gestor cultural. Su obra más icónica, Iracema – Uma Transa Amazônica (1975), co‑dirigida con Jorge Bodanzky, es considerada un clásico que denuncia los impactos de la ocupación de la Amazonía durante la dictadura militar.
Además de Iracema, escribió los guiones de O Rei da Noite y Ópera do Malandro. En la década de 2000 ocupó la Secretaría Nacional del Audiovisual, donde impulsó políticas culturales de alcance nacional y regional, y fue uno de los artífices de la creación de la televisora pública TV Brasil.
Su influencia también se extendió a la formación de nuevos talentos: entre 1991 y 1994 dirigió la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (EICTV) en Cuba, institución fundada por Gabriel García Márquez y Fernando Birri. En 1996 colaboró, junto a Stella Malagón, en el guion de Edipo Alcalde, dirigida por Jorge Alí Triana.
En los últimos días, Senna participó en una retrospectiva en su honor en la Caixa Cultural de Río de Janeiro, donde se celebró su legado y su generosidad. El Ministerio de Cultura expresó su solidaridad a quienes fueron inspirados por su obra y dedicación a la cultura brasileña.
Orlando Senna deja un vacío profundo en el cine latinoamericano, pero su contribución sigue viva en las generaciones de cineastas que formó y en las políticas culturales que ayudó a consolidar.