En una rueda de prensa, el conductor y periodista de espectáculos Juan José “Pepillo” Origel afirmó que la legendaria actriz Silvia Pinal le habría legado un cuadro firmado por Diego Rivera, una de las piezas más valiosas del patrimonio artístico mexicano. Origel aseguró contar con un video donde la propia Pinal le entrega verbalmente la obra, y prometió presentar dicha evidencia ante los medios.
La declaración surge en medio de la incertidumbre que rodea la distribución de los bienes de la fallecida actriz, cuya herencia aún no ha sido formalizada. Alejandra Guzmán, hija de Pinal, ya había manifestado públicamente que el cuadro le fue dejado a ella y que actualmente se encuentra en proceso de restauración en Nueva York bajo la custodia de un coleccionista.
Ante la polémica, Origel intentó minimizar la gravedad de sus palabras, indicando que no tiene intención de iniciar una disputa legal con la familia Guzmán y que sus comentarios fueron hechos en tono de broma. Sin embargo, la mención de un video ha generado especulación sobre la posible existencia de pruebas que respalden su versión.
Expertos en derecho sucesorio señalan que, para que un bien sea transferido, es indispensable que exista un testamento o documento notarial que lo acredite. En ausencia de dichos documentos, la última palabra la tendrán los tribunales, que evaluarán la validez de cualquier testimonio o evidencia audiovisual presentada.
Mientras tanto, la herencia de Silvia Pinal sigue siendo tema de conversación en la industria del entretenimiento. Además del cuadro de Rivera, se discuten otros activos como la mansión familiar en el Pedregal, la cual pertenece a sus tres hijos: Alejandra Guzmán, Sylvia Pasquel y Luis Enrique Guzmán.
El caso pone de relieve la importancia de la planificación sucesoria y la necesidad de contar con documentos claros para evitar conflictos familiares y mediáticos.