La inauguración del Mundial 2026 en el Estadio Azteca desató una ola de críticas en redes sociales al detectarse el uso de playback por parte de varios artistas invitados. Usuarios de la plataforma X (antes Twitter) señalaron que cantantes como Shakira, Maná, Belinda y Los Ángeles Azules no interpretaron sus temas en vivo, evidenciando desincronizaciones entre sus movimientos labiales y la pista de audio.
El descontento digital se manifestó en forma de comentarios, memes y denuncias que cuestionaron la autenticidad del espectáculo, a tan solo minutos de concluir la ceremonia encabezada por la cantautora Lila Downs, quien dio la bienvenida al planeta alternando lenguas indígenas y los idiomas oficiales.
Sin embargo, expertos en producción masiva y transmisión televisiva explican que el uso de playback en eventos de esta magnitud no es un error de logística, sino un estándar técnico obligatorio. Tanto la FIFA como otras organizaciones internacionales, como la NFL en sus espectáculos de medio tiempo, exigen pistas pregrabadas por dos razones críticas: las complejas condiciones acústicas de estadios colosales y el limitado tiempo (menos de diez minutos) que el equipo técnico dispone para montar y desmontar escenarios sin dañar el césped antes del partido inaugural.
Esta práctica garantiza la calidad sonora y la seguridad del evento, evitando problemas de retroalimentación, interferencias y retrasos que podrían comprometer la transmisión global en vivo.
En medio de la controversia, la celebración cultural y el orgullo de albergar la FIFA en territorio nacional siguen siendo el eje central del discurso oficial, mientras que la discusión sobre la autenticidad musical continúa alimentando el debate en la esfera digital.