La ceremonia de apertura del Mundial de fútbol 2026, celebrada en el Toronto Stadium, contó con la participación de la cantante chileno‑palestina Elyanna, quien junto a la artista canadiense Jessie Reyez interpretó “Illuminate”, una de las cinco canciones oficiales del evento.
Con 24 años, Elyanna (nombre artístico de Elian Marjieh) subió al escenario ante una audiencia de miles de espectadores y millones de televidentes, compartiendo su historia de vida que cruza continentes, culturas y tradiciones musicales. Nacida en Nazaret en 2002, la artista tiene una abuela paterna chilena, pianista y gran influencia en su formación artística.
En sus redes sociales, la cantante describió la experiencia como un sueño cumplido y agradeció a sus seguidores, a quienes llamó "habibis", por su apoyo incondicional. En una entrevista con Las Últimas Noticias, afirmó: "Represento mi lado palestino y mi lado chileno y latino. Estoy tan honrada porque la Copa de FIFA es tan grande para ambas culturas".
Aunque Chile no clasificó al torneo, Elyanna se convirtió en un referente para el país sudamericano, resaltando su vínculo familiar con el fútbol y su deseo de presentarse algún día en el Festival de Viña del Mar, lo que describió como "cerrar un círculo en mi vida".
Su carrera musical comenzó a los siete años, impulsada por su hermano Feras, quien descubrió su talento al escucharla cantar a Adele. En 2017, la familia se mudó a California para apoyar su desarrollo artístico; allí, la joven publicó versiones en Instagram y llamó la atención del productor Grammy‑ganador Nasri Atweh, lo que la llevó a firmar con Universal Arabic Music.
Elyanna se caracteriza por fusionar sonidos árabes, ritmos latinos y pop occidental, reflejando su identidad multicultural. Su familia participa activamente en su proyecto: su madre colabora en la composición y su hermana Tali se encarga del estilismo.
En 2023, hizo historia al presentar el primer espectáculo completo en árabe en Coachella, y en 2024 lanzó su álbum debut "Woledto" ("He nacido" en árabe), que rinde homenaje a sus raíces palestinas y chilenas. Ha colaborado con Coldplay en "We Pray" y acompañó a la banda en Glastonbury.
Para la artista, la exposición internacional es una responsabilidad: "Siento que como una joven artista palestina, si tengo una voz y una plataforma, puedo hablar sobre de dónde vengo", declaró a BBC Newsbeat.