En una entrevista exclusiva con la revista Esquire, Dwayne Johnson admitió que la falta de una nominación al Oscar por su interpretación de Mark Kerr en The Smashing Machine le generó una profunda reflexión emocional. “Hubiera sido increíble recibir una nominación al Oscar. Me di cuenta muy rápido de que es algo poco común alcanzar esta cima donde incluso estás teniendo estas charlas. ¡Y es emocionante!”, declaró el actor de 54 años, añadiendo que la ausencia de reconocimiento “encendió un fuego en mi columna” que lo motiva a seguir buscando papeles de mayor profundidad.
Johnson explicó que para encarnar al legendario peleador de UFC y MMA, ganó aproximadamente 13.6 kilos de músculo y pasó entre tres y cuatro horas diarias bajo la silla de maquillaje, donde el renombrado diseñador Kazu Hiro aplicó más de 20 prótesis. “Por mí, la transformación fueron 22 prótesis, más de 30 libras que tuve que aumentar, que es mucho peso”, puntualizó, subrayando el contraste con su habitual imagen de estrella de acción.
La película, dirigida por Benny Safdie y estrenada en noviembre de 2025 tras su premiere en el Festival de Venecia, recibió una ovación de pie de más de 15 minutos y el León de Plata. Con una calificación del 71 % en Rotten Tomatoes, la obra fue elogiada por la actuación transformadora de Johnson y la de Emily Blunt, quien interpretó a la esposa de Kerr. Sin embargo, pese a los elogios, la cinta fracasó comercialmente, recaudando apenas 21.1 millones de dólares frente a un presupuesto de 50 millones.
En la temporada de premios, Johnson obtuvo una nominación técnica al Oscar 2026 por Mejor Maquillaje y Peinado, pero no la tan ansiada categoría de Mejor Actor. En los Globos de Oro 2026 sí fue nominado como Mejor Actor, aunque tampoco se llevó el galardón. Aun así, la experiencia marcó un antes y un después en su carrera, permitiéndole romper con el encasillamiento en blockbusters y explorar roles más crudos y dramáticos, según elogios de colegas como Matt Damon y Christopher Nolan.
El actor regresará a la gran pantalla el 10 de julio con el live‑action de Disney, Moana, retomando su icónico papel de Maui. Con esta nueva apuesta, Johnson busca consolidar su versatilidad y seguir ampliando su legado cinematográfico.