En un video publicado en la cuenta oficial de TikTok de la Casa Blanca, que mostraba detenciones de migrantes por parte del ICE, se utilizó la canción "Bye" de Ariana Grande como banda sonora. La artista, que se encuentra en plena gira "Eternal Sunshine", reaccionó de inmediato, solicitando que se retire su música del material y señalando que sus comentarios habían sido borrados.
Grande publicó capturas de pantalla de los mensajes eliminados y reiteró su petición, lo que obligó al gobierno a retirar el audio del video y, finalmente, a eliminarlo de la plataforma. La cantante se unió a un grupo de músicos —entre ellos Sabrina Carpenter, Olivia Rodrigo, SZA, Billie Eilish y Lady Gaga— que han denunciado el uso no autorizado de sus obras en contenidos oficiales vinculados a la política migratoria de la administración de Donald Trump.
La estrategia de la Casa Blanca consiste en acompañar imágenes de redadas y deportaciones con canciones virales de TikTok, buscando mayor alcance en redes sociales. Según críticos, esta práctica trivializa una crisis humanitaria y convierte la migración en una tendencia de entretenimiento.
El equipo de Ariana Grande informó que está trabajando para que la canción no aparezca disponible en el video y que, tras la presión pública, el ICE retiró el contenido. La cantante fue aplaudida tanto por sus seguidores como por la opinión pública por desvincular su obra de una política que considera contraria a sus valores.
Este episodio subraya el creciente conflicto entre artistas y autoridades estadounidenses sobre el uso de material protegido por derechos de autor en campañas oficiales, y plantea preguntas sobre los límites de la propaganda digital en la era de las redes sociales.