En una entrevista exclusiva con De Primera Mano, Polo Morín abordó el momento en que su vida privada fue expuesta tras un intento de extorsión y analizó si esa revelación afectó su trayectoria profesional.
El actor dejó claro que su salida del clóset no fue una decisión voluntaria. “Nadie debería ser obligado a hablar de su orientación sexual antes de estar listo”, afirmó, y denunció la presión social que persiste en torno a este tema.
Morín explicó que cada persona vive procesos distintos según su entorno familiar, social, económico o político, y que presionar a alguien para que haga pública su identidad es erróneo. “Los entiendo, los abrazo; es mucha soledad”, añadió, reconociendo el apoyo de su círculo cercano durante aquel episodio.
Respecto a los rumores que surgieron luego de que un video viral lo mostrara usando transporte público, el actor descartó cualquier vínculo entre esa situación y su carrera. “He usado el transporte público en distintas etapas, incluso en los momentos más exitosos”, señaló, y cuestionó los prejuicios que aún persisten: “No entiendo por qué lo ven como poco digno”.
Sin embargo, Morín admitió que su paso a la televisión abierta se vio afectado. Tras el hackeo de 2016 que filtró fotos personales, comentó que “ya no lo llaman para papeles protagónicos” y que los personajes ofrecidos en Televisa cambiaron drásticamente. Aun así, subrayó que la vida personal no debería influir en la asignación de roles.
El actor recalcó su trayectoria: debutó en La rosa de Guadalupe (2010‑2011), alcanzó popularidad con Gossip Girl: Acapulco (2013) y consolidó su presencia en telenovelas como Mi corazón es tuyo, Sueño de amor y La reina soy yo. En los últimos años ha incursionado en plataformas de streaming (¿Quién mató a Sara?, 2021) y reality shows (Top Chef VIP, 2024).
Con la entrevista, Polo Morín vuelve a abrir el debate sobre la necesidad de respetar la intimidad y la diversidad en la industria del entretenimiento mexicano.