Durante la emisión del pódcast Smartless, conducido por Jason Bateman, Sean Hayes y Will Arnett, Jennifer López admitió que su vida "se vino abajo" tras presentar los papeles de divorcio contra Ben Affleck en 2024. La intérprete, de 56 años, describió el periodo posterior como el "más transformador" de su existencia, señalando que decidió cancelar su gira de conciertos para dedicarse a un proceso de autoconocimiento.
"Hubo un momento en que sentí que mi vida me explotaba en la cara", declaró López, añadiendo que las decisiones tomadas y aspectos internos no reconocidos habían atraído situaciones negativas. "Tuve que averiguar qué demonios me pasa, olvidar a los demás y reconocer que, en cierta medida, yo era la única responsable".
La artista explicó que los últimos cinco años fueron un "tumulto" y que los dos años más recientes constituyen el "proceso de sanación" donde finalmente llegó a conocerse a sí misma. "Todo el mundo necesita descubrirse en algún momento; es parte de ser humano", afirmó.
El divorcio con Affleck, quien se reencontró con López después de su relación inicial en la película Gigli (2003) y se casó con ella en Las Vegas en 2022, marcó el fin de una unión que había sido altamente mediática bajo el apodo "Bennifer". La separación se formalizó en 2024, apenas dos años después de la boda.
Antes de Affleck, López estuvo casada con Marc Anthony (2004‑2011), con quien tuvo los gemelos Max y Emme (ahora Oskar Muniz). También contrajo matrimonio con el coreógrafo Cris Judd (2001‑2002) y, brevemente, con el actor cubano Ojani Noa (1997‑1998). Además, mantuvo una relación con el exjugador de béisbol Alex Rodríguez que nunca llegó al altar.
En la entrevista, la estrella de "Office Romance" subrayó que la introspección le permitió apreciar su vida y sus logros, declarando: "La persona que soy hoy es tan diferente a la que era hace apenas dos años que es una locura. Ahora puedo mirar mi vida, apreciarla por lo que es y por lo que he creado para mí misma, y ser realmente feliz".