Ante un tribunal federal de Los Ángeles, Tyra Banks presentó una demanda contra Netflix, los directores Daniel Sivan y Mor Loushy, y la productora EverWonder Studio. En la demanda se indica que la modelo fue entrevistada durante tres horas y media para la docuserie Reality Check: Inside America’s Next Top Model, pero los productores recortaron el material a solo 16 minutos, manipulándolo para construir una narrativa que la muestra como responsable de una agresión sexual ocurrida en el programa original.
Según la demanda, la edición selectiva, la omisión deliberada y la “manipulación quirúrgica” de imágenes y audio fueron usadas para presentar a Banks como quien permitió que una concursante fuera agredida, explotara su trauma para aumentar la audiencia y luego negara haberlo sabido. La modelo afirma que no tuvo oportunidad de revisar la docuserie antes de su estreno el 16 de febrero, ni de responder a las acusaciones de otros participantes.
Los abogados de Banks solicitaron a Netflix acceso a las grabaciones completas de sus entrevistas en marzo; la plataforma y EverWonder negaron la petición. Además, la demanda pide una orden judicial que prohíba el uso de la imagen de Banks en la banda sonora de la serie, publicada como álbum.
“America’s Next Top Model” se emitió entre 2003 y 2018, acumulando 24 temporadas. En los últimos años, el reality ha sido objeto de críticas por supuesta humillación corporal, manipulación de concursantes y sesiones fotográficas controvertidas. Banks ya había reconocido públicamente la “insensibilidad” de algunos momentos del programa.
Desde el estreno de la docuserie, la reacción en redes y medios ha sido “rápida, severa y dirigida directamente a la Sra. Banks”. Incluso su heladería “SMiZE & DREAM” en Sídney ha recibido reseñas negativas, según indica la demanda.
La demanda busca daños y perjuicios, así como la prohibición del uso de la imagen de Banks en la producción. Netflix y los productores aún no han emitido comentarios oficiales.