Altair Jarabo y Frédéric García estarían atravesando un periodo de distanciamiento, según informó el columnista Álex Kaffie, quien citó fuentes que afirman que la pareja lleva semanas viviendo vidas separadas. Hasta el momento, ninguno de los dos ha emitido declaraciones oficiales que confirmen o desmientan los rumores de una posible ruptura o proceso de divorcio.
La noticia se produce a casi cinco años de su matrimonio, celebrado en agosto de 2021 con una ceremonia civil en París y una boda religiosa en el Château de Vallery, en Borgoña. Desde entonces, la relación ha sido objeto de constante atención mediática, en parte por la diferencia de edad entre ambos: García, nacido en 1968, tiene alrededor de veinte años más que la actriz, conocida por sus papeles en En nombre del amor y Abismo de pasión.
Jarabo ha defendido públicamente la estabilidad de su matrimonio, señalando que la edad nunca ha sido un obstáculo. En una dinámica con seguidores poco después de la boda, respondió preguntas sobre su vida en pareja, lo que alimentó el interés del público y la prensa.
Además de la polémica sobre su relación, la actriz ha generado debate por su postura respecto a la maternidad. En agosto de 2025, durante una entrevista en De Primera Mano, declaró que celebra a quienes eligen no ser padres y promueve una paternidad “deseada, estudiada y planeada”. Estas palabras fueron ampliamente comentadas en redes sociales y medios.
Frédéric García, originario de Toulouse, es un empresario con una sólida trayectoria en el sector aeroportuario y aeroespacial. Ha ocupado cargos como director de Mercadotecnia de ASUR, director general de Inversiones y Técnicas Aeroportuarias (ITA) y director general de Airbus Group México, además de presidir el Consejo Ejecutivo de Empresas Globales.
Por ahora, las especulaciones se sustentan únicamente en reportes periodísticos; la pareja mantiene silencio público respecto a su situación actual. Sin una declaración oficial, los medios continúan siguiendo de cerca cualquier indicio que pueda confirmar o descartar la supuesta crisis matrimonial.