Un magistrado del Poder Judicial de la Federación aceptó el amparo constitucional interpuesto por la defensa de la actriz Livia Brito, lo que provocó la suspensión inmediata del proceso penal por falsedad de declaración que la acusaba de agredir al paparazzi Ernesto Zepeda en 2020. Con esta medida, la actriz se libra, al menos por el momento, de una posible condena de entre cuatro y seis años de prisión y del pago de una indemnización de 1,200,000 pesos.
El caso se originó en junio de 2020, cuando Brito y su entonces pareja fueron señalados por golpear y destruir el equipo fotográfico de Zepeda en Cancún. Las declaraciones iniciales de la actriz negaron los hechos, lo que derivó en una investigación por posible falsedad de declaración. Posteriormente, videos difundidos en redes confirmaron la agresión, intensificando la persecución penal.
El Ministerio Público solicitó, en caso de culpabilidad, una pena privativa de libertad de cuatro a seis años y la reparación del daño económico al fotógrafo. Sin embargo, la defensa, encabezada por el abogado Erik Rauda, argumentó que la acusación carece de fundamento suficiente y que el proceso vulnera derechos constitucionales de la actora.
El amparo, recurso constitucional que permite suspender actos de autoridad que se consideren violatorios de derechos fundamentales, fue admitido el 17 de junio de 2026. Con ello, la audiencia programada en el Reclusorio Sur quedó en suspenso y cualquier acción penal inmediata quedó paralizada, quedando la decisión final en manos del juez que determinará si el proceso continúa o se sobresee.
En declaraciones a medios de comunicación, Brito manifestó tranquilidad y confianza en que la verdad prevalecerá, mientras reitera su enfoque en proyectos profesionales y agradece el apoyo de sus seguidores. Por su parte, el fotógrafo Zepeda insiste en que el proceso sigue vigente y que la indemnización aún no ha sido satisfecha.