Laura Flores informó a través de sus redes sociales que el pasado 17 de junio fue intervenida quirúrgicamente de emergencia para retirar de forma definitiva sus implantes mamarios, los cuales su organismo comenzó a rechazar. El procedimiento, realizado por un equipo médico especializado, buscó evitar complicaciones mayores derivadas de la respuesta inflamatoria del cuerpo.
Según la actriz, el problema fue detectado a tiempo, lo que permitió una atención oportuna y evitó que su salud se viera comprometida. Los especialistas explican que, aunque el cuerpo no “expulsa” los implantes como ocurre con un órgano trasplantado, puede generar una cápsula de tejido alrededor del dispositivo. En algunos casos, esta reacción se vuelve excesiva, provocando inflamación, endurecimiento, dolor o incluso síntomas sistémicos que obligan a retirar las prótesis.
Tras la cirugía, Laura desmintió los rumores que circulaban sobre una posible enfermedad grave, aclarando que no padece cáncer. En su comunicado agradeció al equipo médico por el resultado favorable y confirmó que su estado de salud es estable y que se encuentra en proceso de recuperación.
La actriz recibió cientos de mensajes de apoyo de seguidores, amigos y colegas del medio artístico, a quienes agradeció públicamente. Señaló que continuará enfocada en su rehabilitación para retomar gradualmente sus actividades profesionales, sin que se hayan reportado complicaciones posteriores al procedimiento.