Clive Davis, uno de los ejecutivos más influyentes de la historia de la música, murió este lunes en la ciudad de Nueva York a los 94 años, según informó su familia.
Considerado una figura fundamental en la construcción de la industria musical moderna, Davis se destacó por su capacidad para descubrir talento y convertirlo en fenómenos globales. A lo largo de más de seis décadas trabajó con artistas de la talla de Bruce Springsteen, Carlos Santana, Alicia Keys, Whitney Houston y Janis Joplin, entre muchos otros, y su influencia cruzó géneros como el pop, el rock, el R&B y el hip‑hop.
Nacido en Nueva York en 1932, quedó huérfano durante la adolescencia y fue criado junto a su hermana mayor. Gracias a becas académicas estudió en la Universidad de Nueva York y posteriormente en la Facultad de Derecho de Harvard. Aunque inició su carrera como abogado, pronto encontró su vocación en la industria musical, donde su talento para identificar artistas con potencial lo catapultó a posiciones de poder en las grandes discográficas estadounidenses.
Durante su paso por CBS Records impulsó la carrera de numerosos intérpretes, pero en 1973 fue despedido bajo acusaciones de malversación de fondos que siempre rechazó. Esa salida marcó el inicio de una nueva etapa: en 1974 fundó Arista Records, sello desde el que consolidó su legado y lanzó o fortaleció las carreras de Barry Manilow, Patti Smith, Dionne Warwick y Aretha Franklin.
Décadas después, co‑fundó LaFace Records junto a Babyface y L.A. Reid, impulsando a TLC, Toni Braxton y Pink. En 1994 colaboró con Sean Combs en la creación de Bad Boy Records, una de las compañías más influyentes del rap de los noventa.
La familia no detalló una causa específica de muerte, aunque señaló que en los últimos años Davis enfrentó problemas de salud. El 29 de mayo fue hospitalizado por complicaciones respiratorias y permaneció internado hasta el 4 de junio; desde entonces su estado se mantuvo bajo vigilancia médica.
En el comunicado difundido por su publicista, sus familiares destacaron el impacto que tuvo en la música mundial y expresaron su gratitud por su legado. A Clive Davis le sobreviven cuatro hijos, ocho nietos y dos bisnietos.