Rey Grupero protagonizó uno de los momentos más emotivos frente a la prensa al relatar una experiencia que marcó su infancia. Con la voz entrecortada y visiblemente conmovido, el artista recordó el abuso que sufrió cuando era niño y explicó que tardó años en comprender la gravedad del hecho.
“Lo asimilé más adelante porque yo lo veía como algo que era padre, bonito”, confesó, añadiendo que en aquel momento no alcanzaba a dimensionar la magnitud del daño. Con el paso del tiempo, comprendió que detrás de esa percepción existían aspectos que le generaban inquietud y “partes oscuras donde dices: ‘Esto no está bien’”.
Al ser cuestionado sobre la posibilidad de denunciar a su agresor, el cantante declaró haberlo encontrado años después, pero que no busca revancha legal: “Yo lo he encontrado y la verdad es que la vida lo ha pateado. Y con eso, feliz de la vida”.
Uno de los recuerdos más impactantes fue su admiración infantil por Batman. Rey Grupero relató que, como niño, imaginaba que el superhéroe llegaría a rescatarlo: “Yo decía: ‘Va a venir Batman y te va a atacar’”. Sin embargo, reconoció que esa ayuda nunca llegó, concluyendo con la dolorosa frase: “Batman nunca llega”.
Hoy, el artista transforma esa ausencia en motivación personal. Entre lágrimas, explicó que su hijo, Nanda Rocha, le ha permitido descubrir una faceta que nunca imaginó: “Yo sí puedo ser el Batman de mi hijo”. También confesó que durante mucho tiempo creyó que no sería padre, pero la llegada del niño cambió su vida profundamente: “Me llega un niño que es amor, que me levanta temprano, que lo llevo a la escuela”.
Con una frase que resonó entre la audiencia, añadió: “No me lo imagino en un cuarto con la piel embarrada”, dejando claro su deseo de brindar la protección que él mismo sintió que le faltó.
La confesión de Rey Grupero abre un espacio de reflexión sobre el abuso infantil, la importancia de reconocer el daño y la posibilidad de transformar el dolor en una fuerza protectora para las nuevas generaciones.