Según documentos judiciales a los que tuvo acceso el medio People, el menor Bear, hijo de 9 años del fallecido cantante británico Liam Payne, será el único beneficiario de una herencia valorada en 29,007,998 dólares (aproximadamente 560 millones de pesos). La mayor parte del capital quedará en un fideicomiso del que el niño podrá disponer al cumplir los 18 años; solo una fracción será accesible de inmediato para cubrir gastos inmediatos.
La información se publica casi dos años después del trágico fallecimiento de Payne, ocurrido el 16 de octubre de 2024 en Buenos Aires, cuando el artista cayó desde el tercer piso de un hotel en el barrio de Palermo. Su muerte sorprendió a seguidores y a la industria musical, pues el exintegrante de One Direction estaba en pleno ascenso de su carrera solista.
En mayo de 2025, la prensa informó que Cheryl, expareja de Payne y madre de Bear, había sido nombrada administradora de los bienes del cantante. En aquel momento se hablaba de una fortuna de 38 millones de dólares y de un patrimonio neto de 32.2 millones de dólares. Los nuevos documentos reducen la cifra a 29 millones, aunque siguen confirmando la magnitud del legado económico que el artista dejó.
Bear, cuyo nacimiento fue anunciado en Instagram por sus padres en 2022, se convertirá en el heredero de una de las mayores fortunas del mundo del pop. La decisión de colocar la mayor parte del dinero en un fideicomiso busca proteger los intereses del menor y garantizar una administración responsable hasta que alcance la mayoría de edad.