Keith Richards, 82 años, puso en tela de juicio la continuidad de las giras tradicionales de los Rolling Stones y propuso un nuevo modelo: residencias fijas en grandes capitales. En una entrevista con la revista Uncut, el legendario guitarrista admitió que el constante viajar “agota” y que ya no está seguro de que la banda pueda volver a salir de gira en el formato convencional.
“No sé si las giras son posibles. Es el viaje lo que te agota. Pero sí veo la posibilidad de hacer una residencia en algún lugar. Donde sea: Londres, Nueva York, París, cualquier lugar. ¡Tocaré en Roma! No veo por qué no podrían armar algunos shows en un nuevo formato”, declaró Richards.
El músico dejó claro que su deseo de tocar sigue intacto. “Será emocionante hasta que algo dentro de mí diga: ‘Hasta aquí’. Amo trabajar con los chicos. ¿Qué más voy a hacer?” añadió.
Sus palabras contrastan con el optimismo de Mick Jagger, quien en el programa Sunday Today afirmó que le encantaría volver a los escenarios “tan pronto como sea posible”. Jagger también había manifestado en la BBC Radio 2 su “muchas ganas” de volver, aunque reconoció que no sería en 2026.
Según Rolling Stone, los planes de una gira por estadios del Reino Unido y Europa para este año fueron cancelados tras la negativa de Richards a comprometerse con la agenda. La última gira de los Rolling Stones se realizó en 2024, con fechas en Norteamérica para promocionar el álbum Hackney Diamonds.
El 10 de julio se lanzará el vigésimo quinto álbum de estudio de la banda, Foreign Tongues, bajo Polydor/Universal Music. Grabado en menos de un mes en los estudios Metropolis de Londres y producido por Andrew Watt, el disco cuenta con colaboraciones de Paul McCartney, Robert Smith, Chad Smith y Steve Winwood, además de una aparición póstuma del fallecido Charlie Watts.
Paralelamente, el 25 de junio iniciará una serie de seis episodios sobre el proceso creativo del álbum, narrada por Norah Jones e incluye entrevistas con Jagger, Richards y Ronnie Wood.
En el plano personal, Richards celebró la llegada de su bisnieta Luna Richards‑Von Bismarck, a quien describió como “un abuelo fantástico”. El guitarrista atribuye su longevidad a una escucha atenta de su cuerpo y a hábitos como dejar de fumar hace seis años y consumir marihuana con moderación.
Richards también expresó escepticismo ante la inteligencia artificial, calificándola de “una amenaza” para la música y lamentando que los avances tecnológicos no hayan mejorado la calidad artística.
Finalmente, el músico señaló que los roces históricos con Mick Jagger se han suavizado con los años, indicando que “ya no hay tanto ‘duelo’; ha roto su espada, ha roto su lanza”.