El empresario Ricardo Salinas Pliego anunció que su familia recibiría boletos para el partido México‑Chequia, programado para la tercera jornada de la fase de grupos del Mundial 2026 en el Estadio Ciudad de México. La noticia avivó la expectativa de los seguidores del pato Merlín, que se ha convertido en una figura viral y querida durante el torneo.
Sin embargo, el reglamento oficial de la Copa del Mundo 2026 establece que los animales no pueden acceder a los estadios, salvo los considerados animales de servicio. El “Código de Conducta de Estadio” incluye una cláusula que restringe la presencia de cualquier ave, mamífero o reptil que no cumpla con esa condición, lo que excluye a Merlín de forma categórica.
La normativa también contempla que cualquier autorización especial implicaría la revisión de protocolos de seguridad, bienestar animal y aspectos jurídicos, temas que la FIFA prefiere evitar durante el desarrollo del torneo.
Así, aunque los boletos entregados a Karla Ivette Gómez y su hijo les permitan asistir al encuentro, la presencia del pato dentro del recinto permanecerá prohibida. Merlín seguirá apoyando a la Selección Tricolor desde fuera del estadio, como ha ocurrido en otras ocasiones durante la fase de grupos.
El ave, que se hizo famosa al recorrer las calles de la capital con una camiseta de la Selección y calcetines protectores, ha participado en programas de televisión y ha sido invitada a diversos eventos mediáticos. Su popularidad no ha sido suficiente para que la FIFA modifique sus normas, que continúan representando una barrera definitiva para su ingreso a las tribunas.
En conclusión, el pato Merlín seguirá siendo uno de los protagonistas más inesperados y entrañables del Mundial 2026, pero su participación quedará limitada a la observación externa del partido México‑Chequia.