En la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, Carla, dueña del Pato Merlín, anunció que el ave perdió sus zapatitos, objeto que había protegido sus patas del pavimento durante la gira nacional.
Ante la ausencia del calzado, la familia optó por una solución improvisada: calcetines de algodón que cubren las patas del pato y evitan rasguños y heridas. "Un pato no puede caminar sin protección en el asfalto; le pusimos calcetitas porque le robaron sus zapatos", declaró Carla ante la presidenta y los medios presentes.
El relato se insertó en un contexto más amplio donde la familia de Merlín –compuesta por Carla, sus hijos Carlos y Cristian, y el propio ave, apodada "el bebé de la casa"– compartió su día a día, resaltando el trabajo conjunto en la calle y el apoyo mutuo que les permite seguir adelante pese a los desafíos de la fama.
Sheinbaum elogió el esfuerzo honesto de la familia, señalando que "como muchas familias mexicanas, salen adelante trabajando duro; los programas de bienestar buscan apoyar a quienes no pueden quedarse atrás".
La imagen del Pato Merlín recorriendo la ciudad con sus nuevas calcetas se ha convertido en un nuevo capítulo entrañable de la historia del ave que, desde el Mundial, se ha convertido en símbolo de esperanza y resiliencia para el pueblo mexicano.