El 24 de junio de 2026, el tribunal de California desestimó la solicitud de James Heerdegen de someter a Christina Ricci a pruebas de alcoholemia tras alegar que la actriz habría consumido bebidas alcohólicas durante un vuelo a Canadá el 16 de junio, mientras viajaba con su hijo de 11 años, Freddie.
Heerdegen presentó una petición de audiencia de emergencia después de recibir mensajes de texto del menor, en los que describía el presunto consumo de alcohol por parte de su madre. Sin embargo, el propio Freddie, a través de su representante legal, aclaró que había “reaccionado de forma exagerada” y que no temía permanecer bajo la custodia de su madre.
El juez ordenó que cualquier documento relacionado con el incidente quedara sellado al acceso público, citando el riesgo de afectar la salud mental del niño. La decisión se produce en el marco de una disputa judicial que se extiende desde 2020, año en que Ricci presentó la demanda de divorcio contra Heerdegen después de siete años de matrimonio.
Desde entonces, ambas partes se han acusado mutuamente de violencia doméstica y consumo de sustancias. En 2021, Heerdegen solicitó una orden de alejamiento contra Ricci, la cual fue rechazada. El acuerdo final de divorcio, firmado en 2022, estableció la custodia compartida de Freddie, con Ricci a cargo de la educación y los gastos médicos, y la distribución de bienes que incluyó el pago de 189,687 dólares al exesposo.
El proceso ha tenido repercusiones financieras para la actriz, quien vendió parte de su colección de bolsos de lujo para cubrir los costos judiciales. En entrevistas recientes, Ricci ha señalado que se siente apoyada en su nuevo matrimonio con el estilista Mark Hampton y que continúa trabajando en la serie "Wednesday" de Netflix mientras cría a sus dos hijos.