Laura Flores volvió a la luz pública después de una cirugía de emergencia realizada el 17 de junio, en la que se le retiraron los implantes mamarios que su organismo había rechazado. En un video publicado el 20 de junio, la intérprete de "Piel de otoño" explicó que el rechazo inmunológico a las prótesis la obligó a una intervención inmediata, la cual, según sus palabras, la salvó de desarrollar un cáncer de mama.
"Pues resulta que rechacé los implantes mamarios y me los quitaron. Me voy a casa hoy, no es cáncer. O sea, que podemos estar tranquilos todos", declaró la actriz, quien añadió que la cirugía se realizó con éxito y que ya se encuentra en su domicilio recuperándose.
En una entrevista concedida al programa "De Primera Mano", Flores confirmó que, aunque aún experimenta algunas molestias al tacto, se siente "despechada, pero contenta" y que la extracción de los implantes resultó más sencilla que su colocación inicial. "Obviamente, si me tocas, me duele, pero la verdad es que estoy muy bien. Retirarlas es más fácil que ponerlas", comentó.
La cantante explicó que la decisión de retirar los implantes fue tomada en conjunto con su médico, con el objetivo de prevenir futuros problemas de salud. Además, aclaró que los rumores sobre una supuesta gravedad de su estado fueron infundados, recordando que recientemente había hablado con la prensa sobre una laringitis que padeció.
Laura Flores también aprovechó la oportunidad para pedir respeto a los medios, señalando que a menudo se distorsionan sus palabras. "Yo les regalo un minutito, pero siempre que hablo con los medios así inventan cosas. De verdad, no es la primera vez que me pasa. Ponen palabras que uno no dice", afirmó.
En conclusión, la actriz se muestra recuperada, sin complicaciones mayores y con una apariencia que, según sus propias palabras, está "mejor que nunca". Su caso pone de relieve los riesgos asociados a los implantes mamarios y la importancia de una vigilancia médica constante.