El 26 de junio de 2026 la familia de Merlín, el pato que se convirtió en sensación de las redes y en mascota no oficial del fútbol mexicano, anunció que cuenta con un acta de nacimiento emitida por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI). El documento, mostrado en un video publicado por Karla Ivette Gómez y su hijo, certifica que el nombre y la imagen del ave están protegidos por la legislación de marcas y patentes.
El registro llega después de varios días de gestiones y de una disputa pública por los derechos de la marca, ya que distintas personas presentaron solicitudes para obtener el control legal del nombre “Merlín”. El IMPI confirmó que revisó múltiples peticiones antes de conceder la autorización a la familia Gómez, garantizando que la identidad del pato quede bajo su resguardo.
El reconocimiento legal se produce en medio de la creciente fama de Merlín, que ha participado en eventos como la conferencia matutina de la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, y ha sido objeto de ofertas comerciales. El empresario y conductor Poncho de Nigris, a través de su cuenta en X, ofreció inicialmente 500 mil pesos para incluir al ave en el juego Ring Royale 2, elevando la propuesta a 800 mil pesos tras la presión mediática. La familia, sin embargo, descartó la venta, subrayando el apego emocional que sienten por Merlín.
Más allá de su vida pública, Merlín mantiene una rutina doméstica estricta: debe dormir temprano, no ensuciar la casa, no arrojar su comida y evitar morder las hojas de los cuadernos. Según Karla, estas reglas forman parte del cuidado que la familia brinda al ave, cuya popularidad ha transformado su cotidianidad, pasando de vender refrescos en la calle a aparecer frente a cámaras y escenarios mediáticos.
Con el acta de nacimiento en mano, Merlín se consolida como la primera mascota viral mexicana con protección legal, lo que abre la puerta a futuras licencias y merchandising bajo la supervisión de sus dueños.