Sol León, conocida por su contenido de emprendimiento y ganadora de la primera temporada de La Mansión VIP, se convirtió en el centro de una controversia viral después de que un video mostrara una conversación con una de sus empleadas donde aseguraba que pagar impuestos en México es la forma en que ella ayuda a Venezuela tras los terremotos del 28 de junio.
En el fragmento, la influencer dijo que no podía "dar dinero a todo el mundo" y que su aporte se limitaba a los 10 millones de dólares que, según su empleada, paga en impuestos. Argumentó que los aviones de rescate enviados desde México fueron financiados con recursos públicos, por lo que su contribución fiscal ya estaba presente en la ayuda humanitaria.
Las declaraciones provocaron una división clara entre los usuarios de redes sociales:
La polémica se inserta en un contexto de creciente escrutinio a celebridades y creadores de contenido que, según el público, deben usar su plataforma para apoyar causas humanitarias. Mientras tanto, la población venezolana sigue esperando asistencia mientras se evalúan los daños estructurales provocados por los sismos.
Esta controversia subraya la tensión entre la percepción pública de la responsabilidad social de los influyentes y la realidad de los mecanismos de ayuda estatal, donde los impuestos juegan un rol fundamental pero no sustituyen la solidaridad directa.