Violeta Isfel (41 años), la actriz que se hizo famosa como Antonella en la serie juvenil Atrévete a soñar, rompió el silencio respecto a la polémica surgida tras la acusación de una estilista que la señaló por cobrarle una fotografía. En el último capítulo del programa de Mara Patricia Castañeda, la artista ofreció su versión de los hechos, calificándolos de tergiversados y atribuyendo la difusión de la controversia a un periodismo sensacionalista.
Según Isfel, antes del incidente había anunciado públicamente que vende videosaludos personalizados a través de su cuenta de Instagram, los cuales pueden solicitarse con un costo. La estilista, según la actriz, intentó obtener una fotografía y un video en varias ocasiones sin pedir permiso ni aceptar los términos de pago. Ante la insistencia, Violeta habría respondido que los videosaludos tenían un precio y que, de estar interesada, la estilista debía contactarla por sus redes.
La actriz reconoce que su tono pudo haber sido percibido como firme, pero asegura que nunca faltó al respeto y que su intención fue establecer límites ante una situación que consideró invasiva. Añadió que permaneció en el lugar para tomarse fotos con seguidores y con un reportero que la conoce, quien presenció el hecho y puede corroborar su relato.
Isfel también desmintió que haya vendido todas las fotografías del evento, calificando esa información como falsa. Señaló que, aunque no buscaba incomodar a la estilista, le pareció injusto que la polémica creciera sin que ella tuviera la oportunidad de explicar lo sucedido.
La reacción en redes sociales ha sido dividida. Algunos internautas critican la forma en que la actriz narró los hechos, considerándola infantil o con tintes de revancha, mientras que otros defienden su derecho a poner límites y a ser tratada con respeto antes de que se le soliciten fotos o videos. Comentarios recurrentes incluyen frases como “No creo que se lo haya dicho en ese tono” y la reflexión “en el pedir está el dar”.
La entrevista no logró convencer a todos los usuarios, pero sí abrió un espacio de debate sobre el respeto mutuo entre figuras públicas y el público, así como la responsabilidad de los medios al cubrir controversias.