En una conversación con Yahoo Entertainment, la actriz de 51 años soltó una bomba que pocos esperaban: desde su divorcio de Brad Pitt, no ha tenido ni una sola relación sentimental. “No he salido con nadie ni he estado con nadie”, reconoció, y luego confesó que durante una década su vida amorosa quedó en pausa para dedicarse por completo a sus seis hijos. “Me meto en la cabeza que ese aspecto de mi vida no está centrado si me concentro en mi familia”, explicó. Pero la preparación de su papel en la película Couture la llevó a replantearse esa decisión. “La vida me ha roto un poco. Tengo que volver a vivir, ser libre de nuevo”, dijo con una honestidad que pocas veces se le había escuchado en público.
De fondo, las mujeres de su casa han sido el motor. Sus tres hijas mayores —Zahara, Shiloh y Vivienne—, todas ya en la veintena o cerca de ella, empezaron a presionar sin decirlo directamente. “Ellas me hablan como mujeres jóvenes, y veo lo que quiero para ellas, lo que no quiero que pierdan”, relató. “De alguna manera, me están devolviendo a mi antigua yo. Quieren que ahora no sea solo ‘mamá’. Hay un espacio para que vuelva a ser esa mujer que también necesita recibir”, agregó. La actriz, cuya madre falleció por cáncer en 2007, reconoció que el duelo personal y la crianza la mantuvieron en una burbuja que ahora busca romper.
Mientras ella reconstruye su concepto de libertad, el panorama del lado de Brad Pitt luce distinto. El actor, de 62 años, cerró el divorcio en diciembre de 2024, ocho años después de la separación, pero desde 2022 mantiene una relación con la diseñadora de joyas Ines de Ramon, 29 años menor que él. Según fuentes cercanas citadas por Page Six, ella ya no es vista solo como la novia: asiste a reuniones con los hermanos y sobrinos de Pitt y mantiene contacto con la familia incluso cuando él no está. Sin embargo, una persona próxima a la pareja fue tajante: “Brad no tiene planes de casarse, pese a lo cercana que se ha vuelto Ines con todos”. De Ramon, por su parte, viene de su propio proceso de ruptura tras un breve matrimonio con el actor Paul Wesley.
En el plano familiar, los cambios han sido notorios. Cinco de los seis hijos de la expareja decidieron dejar de usar el apellido Pitt. Solo Pax, el mayor, mantiene lazos con el lado paterno y sigue participando en encuentros familiares, según reportó Infobae. Y en los tribunales, la guerra por Château Miraval —la bodega francesa que compraron juntos— sigue abierta. Un abogado de Jolie declaró a People que los fallos recientes no han tocado el fondo del caso, y que su clienta espera ganar el juicio del año que viene “para que su familia pueda finalmente centrar sus energías en sanar y seguir adelante”. La historia, lejos de cerrarse, apenas cambia de acto.