Un jurado del condado de Los Ángeles dictó sentencia el martes 1 de julio de 2026 que obliga al cantante Chris Brown y a su compañía Black Pyramid LLC a pagar un total de 13 millones de dólares por el ataque de su perro a la empleada doméstica María Ávila, ocurrido el 12 de diciembre de 2020 en la residencia del artista en Tarzana, Los Ángeles.
El veredicto establece que Brown debe abonar 12,9 millones de dólares a Ávila, quien sufrió heridas graves en el brazo y el rostro, requiriendo injertos de piel y múltiples puntos de sutura. Además, el tribunal ordenó 885 mil dólares a la hermana de la víctima, Patricia Ávila, por angustia emocional, y 50 mil dólares al esposo de María, Óscar Olivo, por los efectos colaterales en su vida matrimonial.
Durante el juicio de dos semanas, Ávila testificó en español a través de un intérprete, describiendo cicatrices extensas, daño nervioso y trastorno de estrés postraumático. La víctima explicó que el perro, un pastor caucásico llamado Hades, la derribó mientras vaciaba una bolsa de aspiradora en el exterior de la casa, provocándole una pérdida de sensibilidad crónica y la imposibilidad de continuar su labor como empleada doméstica, pues la mayoría de sus clientes poseían perros.
El rapero, de 37 años, reconoció haber abandonado la propiedad antes de que llegaran los paramédicos, alegando temor a que la grabación del incidente fuera filtrada a los medios. Admitió, sin embargo, que bajo la ley de mordeduras de perro de California, aceptó la responsabilidad por negligencia, aunque disputó la magnitud de las lesiones.
El fallo se suma a una larga lista de procesos judiciales contra Brown, que incluyen una detención en Manchester en 2025 por agresión a un productor musical y múltiples controversias legales desde 2009, cuando fue condenado por agredir a Rihanna.
El abogado de Patricia Ávila, Michael C. Murphy Jr., celebró la sentencia, señalando que “después de más de cinco años de litigio contra Chris Brown, estamos encantados de haber podido obtener justicia para nuestra cliente”.