Durante una conversación en el Aspen Ideas Festival el martes 3 de julio de 2026, la actriz y directora Jodie Foster señaló que la película F1, protagonizada por Brad Pitt, le dio la impresión de haber sido generada por inteligencia artificial. En el panel, moderado por el exdirector de Sony Michael Lynton, Foster describió la narrativa como una “estructura exacta que te enseñan en la escuela”, insinuando una fórmula predecible y mecánica.
Foster aclaró que su comentario no buscaba descalificar el éxito comercial de la cinta, la cual recaudó 634,1 millones de dólares frente a un presupuesto de entre 200 y 300 millones. Sin embargo, sostuvo que el guion y la interpretación del elenco siguieron un patrón “computarizado”, con diálogos que, según ella, “sonaban como si una computadora los hubiera escrito”.
El director Joseph Kosinski, conocido por Top Gun: Maverick, defendió su enfoque práctico en los efectos visuales, explicando que se emplearon cámaras más pequeñas y ligeras para capturar la sensación de estar dentro de una carrera real. Aun así, Foster subrayó que la tecnología está cada vez más presente en la fase creativa, no solo en la postproducción.
En la mesa, Lynton preguntó si la IA reemplazará a actores y guionistas. Foster respondió afirmativamente, citando la posibilidad de replicar actores de fondo sin necesidad de contratar personal adicional. Propuso que los sindicatos establezcan normas que garanticen una remuneración justa por cada uso de la imagen de un actor.
La película, escrita por Ehren Kruger y con la participación de Damson Idris, Kerry Condon, Javier Bardem y Tobias Menzies, obtuvo cuatro nominaciones al Oscar y ganó el premio a Mejor Sonido. A pesar de los elogios técnicos, la observación de Foster abre un debate sobre el futuro de la creatividad cinematográfica en la era de la IA.