El exjugador Aldo de Nigris, ahora influencer, rompió en llanto durante una transmisión en vivo al comentar la derrota 3‑2 de la Selección Mexicana contra Inglaterra, que significó la eliminación del país en los octavos de final del Mundial 2026. El episodio, captado por miles de espectadores, se convirtió en símbolo de la desilusión nacional tras el fin del sueño de alcanzar los cuartos de final por primera vez en 40 años.
De Nigris, visiblemente emocionado, declaró entre sollozos: “No puedo contenerme. Esta derrota duele más porque era en casa y porque todos soñábamos con ese quinto partido”. Sus palabras reflejaron la frustración de millones de aficionados que habían depositado sus esperanzas en el Tri dirigido por Javier Aguirre.
El marcador final, 3‑2 a favor de Inglaterra, incluyó un doblete de Jude Bellingham y los goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez para México. A pesar de la remontada parcial, el resultado fue insuficiente para superar al rival y la eliminación se registró como la más temprana de México en una Copa del Mundo disputada en territorio nacional.
El Estadio Ciudad de México, que había vibrado con una auténtica fiesta, quedó en silencio al sonar el pitazo final. La tristeza se extendió a las plazas, bares y zonas de aficionados, donde los seguidores describieron el ambiente como “un mar de sollozos”.
Además de De Nigris, otros personajes del fútbol mexicano, como el defensa Armando González y el veterano portero Guillermo Ochoa, también mostraron su dolor en público, reforzando la sensación de pérdida colectiva.
Con la eliminación, la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) enfrenta la tarea de redefinir el rumbo del equipo nacional. La continuidad de Javier Aguirre y la reestructuración del plantel serán evaluadas en las próximas semanas, mientras los aficionados deberán esperar al menos cuatro años para volver a soñar con un quinto partido en casa.