Sadie Sink, la joven actriz que alcanzó la fama mundial como Max Mayfield en la serie de Netflix Stranger Things, ha concluido una etapa decisiva de su carrera al combinar el teatro con el cine de superhéroes. A sus 24 años, la texana se instaló en Notting Hill, Londres, tras cerrar una temporada en Broadway con la obra John Proctor Is the Villain, que le valió una nominación al premio Tony.
En la capital británica, Sink interpretó a Julieta bajo la dirección de Robert Icke en una versión del Romeo y Julieta que alterna varios desenlaces, lo que le permitió explorar nuevas facetas del clásico shakesperiano. La actriz describió la adaptación al clima londinense y a la falta de aire acondicionado en los históricos teatros como una “odisea”, pero aseguró que la energía del público compensó cualquier incomodidad.
Al mismo tiempo, la actriz se integró al elenco de Spider‑Man: Brand New Day, dirigida por Destin Daniel Cretton. El papel llegó sin audición previa, fruto de una relación previa con el director, y contó con el apoyo de Tom Holland, quien la hizo sentir “muy a gusto” en el set. Sobre la confidencialidad típica de Marvel, Sink comentó que “simplemente no compartes el secreto, no es tan difícil”.
El cierre de Stranger Things marcó un momento emotivo para la actriz, quien recordó haber visto el último episodio con su hermano y el compañero de elenco Caleb McLaughlin, ambos visiblemente conmovidos. Ese episodio cerró una década de crecimiento personal y profesional que la llevó de los escenarios infantiles de Broadway, como una reposición de Annie, a los grandes estudios de Hollywood.
Con más de 30 millones de seguidores en Instagram, Sink ha decidido limitar sus encuentros con fans después de las funciones en el Teatro Harold Pinter, argumentando que la exposición emocional del trabajo escénico la lleva a preservar su vida privada. “Sobre el escenario estaba mostrando partes muy reales de mí misma; por eso puedo ser reservada fuera de él”, explicó.
Al concluir su temporada en el West End, la actriz regresará a Nueva York, donde planea retomar su rutina cotidiana, cuidar su jardín y, sobre todo, mantener el teatro como eje central de su trayectoria. “Creo que el teatro siempre será una prioridad para mí”, concluyó.