Poncho de Nigris confirmó que pagó 200,000 pesos a la familia propietaria del Pato Merlín a cambio de que el ave apareciera en una campaña publicitaria de su negocio de repostería, Postrería 77. El influencer calificó el acuerdo como un beneficio mutuo y aseguró que su intención nunca fue perjudicar a la familia, sino aprovechar la viralidad del ave durante el Mundial 2026 para generar ingresos.
La polémica surgió semanas atrás cuando Nigris cuestionó la popularidad del Pato Merlín y lanzó una oferta pública que llegó a los 600,000 pesos, con el objetivo de convertirlo en la mascota oficial de su evento de box amateur, Ring Royale. Las críticas se intensificaron al comparar la venta del ave con la de un hijo, lo que provocó una fuerte reacción en redes sociales.
En entrevista, el exintegrante de “La Casa de los Famosos México” explicó que la interacción con el ave sí se concretó: “Le pagué 200 mil pesos a la dueña del pato; se fue bien contenta, platicamos, se ayudó a la familia y el pato, en su mejor momento, estuvo en la Postrería 77 y se acabó”. Añadió que la presencia del Pato Merlín en la campaña atrajo una mayor afluencia de clientes y reforzó la imagen de su negocio.
Carla Gómez, propietaria del Pato Merlín, ha reiterado que el ave es considerado un integrante más de su hogar, describiéndolo como “nuestro bebé”. Sin embargo, Nigris sostuvo que su propuesta buscaba un “ganar‑ganar”: “¿Por qué me va a herir? Si no tienen feria para comprar el pato… Aliviané a la familia con un dinero”.
El caso pone de relieve el uso de la viralidad en estrategias de marketing y la sensibilidad que pueden generar cuando se trata de símbolos familiares o mascotas, especialmente en un contexto de alta exposición mediática como el Mundial de fútbol.