Brad Pitt ha declarado que no interpondrá objeciones legales contra la solicitud de sus hijos Zahara y Maddox para eliminar el apellido "Pitt" de sus nombres, una medida que se inscribe en una serie de decisiones de los seis hijos que comparte con Angelina Jolie.
Según fuentes citadas por Daily Mail, el actor considera que intervenir no mejoraría la situación y que, al final, respetará las decisiones de sus hijos, aunque reconoce el dolor que le genera ser excluido de manera intencional de sus vidas.
Zahara y Maddox iniciaron el proceso de cambio de nombre en California, publicando avisos en el Los Angeles Daily Journal entre el 10 de junio y el 7 de julio, requisito legal para evitar fraudes y permitir que terceros presenten objeciones.
El cambio de apellido se suma a otras acciones de los hijos mayores, como Shiloh, Vivienne y Knox, que también han sido vinculados a la eliminación del apellido "Pitt" en ámbitos públicos.
Esta disputa familiar se produce casi una década después de la separación de Pitt y Jolie, cuyo matrimonio (2014‑2016) culminó en un divorcio definitivo en 2024, tras un polémico incidente en un vuelo privado. Durante ese periodo surgieron acusaciones de abuso contra Pitt, las cuales él ha negado y que no derivaron en cargos penales.
Fuentes cercanas a la familia presentan versiones contrapuestas: algunos afirman que la madre habría llevado a cabo una campaña de alienación contra el padre, mientras que allegados a Jolie sostienen que ella participó en terapia familiar para sanar la relación.
El propio Pitt describe la situación como "profundamente dolorosa" y la atribuye a una supuesta traición de Jolie, aunque mantiene abierta la posibilidad de reconciliación futura, indicando que recibirá a sus hijos sin reservas si deciden reintegrarlo a sus vidas.