Ernesto Laguardia cerró sus compromisos laborales antes de ingresar a La Casa de los Famosos México 2026, según declaró en una entrevista con medios tras despedirse de la puesta en escena “Conversando con el diablo”. El actor explicó que su estrategia dentro del reality de Televisa será convivir sin meterse en chismes ni en polémicas, apostando por la autenticidad y la disposición para conocer a los demás habitantes.
El actor describió el formato como un juego estratégico e individual que, aunque permite alianzas, requiere que cada participante actúe con claridad de intenciones. “Vamos a ver qué tal. Ojalá que me apoyen”, comentó Laguardia, quien añadió que en un mes no se puede prepararse totalmente para un reality; por eso apuesta a la experiencia cotidiana y a entrar “con alegría, siendo tú y abierto a conocer a los demás”.
En la conversación también recordó su reciente interacción con generaciones más jóvenes, al mencionar un concierto en la Arena Monterrey donde compartió escenario con parte del elenco de “Amigos por siempre”. Entre risas, el actor utilizó la expresión “me das cringe”, una de sus “palabras de chavo”.
Laguardia subrayó que no buscará engancharse con rumores: “No tengo que entrar en los chismes. Muchos no me interesan… hay cosas mucho más interesantes que platicar, conocer, enseñar o aprender de los demás”. Este planteamiento contrasta con la naturaleza del programa, que suele generar roces internos y críticas entre los participantes.
El ingreso del actor al reality provocó reacciones de sus colegas. Victoria Ruffo, quien recientemente fue reconocida en Rusia por su trayectoria, declaró públicamente su apoyo a Laguardia, a lo que él respondió agradeciendo el gesto y recordando la química que mantuvieron como compañeros: “Mi Vicky, qué superactriz y qué superpersona… espero volver a trabajar con ella”.
Una confusión surgió el 6 de julio de 2026, cuando en una transmisión en vivo Laguardia, junto a Galilea Montijo, pronunció la frase “Soy el primer nominado”, lo que se interpretó como anuncio de nominación. La transmisión se interrumpió y se aclaró que él era el primer habitante revelado para la cuarta temporada, no un nominado.
Con esta estrategia, Laguardia busca demostrar que es posible participar en un reality sin alimentar la polémica, enfocándose en la convivencia y el aprendizaje mutuo.