Ian Somerhalder anunció que la cancelación de la serie V Wars por parte de Netflix fue la causa principal de su retiro definitivo de la actuación. En una entrevista reciente en el pódcast Haley on the Go, el actor, conocido por The Vampire Diaries y Lost, declaró que la experiencia con la producción marcó un punto de inflexión que lo impulsó a alejarse de Hollywood y dedicarse a sus negocios fuera del sector del entretenimiento.
Según Somerhalder, él y su familia se trasladaron a Ontario, Canadá, para rodar la serie estrenada en 2019. El resultado, según sus palabras, “ni siquiera era apta para ver”, lo que lo llevó a confrontar a los ejecutivos de Netflix y a solicitar que su nombre no apareciera en el producto final. A pesar de ofrecer devolver el dinero invertido y de proponer un control creativo, la plataforma se negó a pagarle ni a aceptar sus condiciones.
Ante la negativa, Somerhalder y su socio productor, James Gibb, financiaron de su propio bolsillo más de seis millones de dólares para grabar material adicional, acumulando entre diez y doce horas de contenido en seis días. El intenso trabajo provocó una crisis de salud que lo dejó hospitalizado, aunque la serie alcanzó el número uno en 103 de 120 territorios tras su estreno.
El actor asegura que “los ejecutivos estaban peleando y alguien canceló el programa discretamente”. Netflix, según él, consideró que “no se podía retroceder porque sentaría un precedente terrible”. Esa disputa lo llevó a concluir que su carrera no debía depender de decisiones ajenas y, como declaró, “decidí terminar con eso”.
Desde su retiro, Somerhalder y su esposa, la actriz Nikki Reed, se establecieron en una granja del sur de California y han centrado sus esfuerzos en varios emprendimientos. Entre ellos está Absorption Company, dedicada a suplementos nutricionales de alta absorción, y Brother’s Bond Bourbon, una marca de bourbon cofundada con su antiguo compañero de The Vampire Diaries, Paul Wesley.
En abril de 2026, el actor reveló que él y Reed enfrentaron una deuda de ocho cifras tras el fracaso de otro proyecto empresarial. La pareja logró solventarla mediante la venta de propiedades, obras de arte, vehículos y relojes, con Reed desempeñando un papel clave en las negociaciones.
Hoy, siete años después de su último trabajo como actor, Somerhalder confirma que no tiene planes de regresar a la pantalla. Su foco está en los negocios y en una vida alejada de la presión de Hollywood.