Los detalles más impactantes surgieron en el pódcast Wildmen, conducido por su excompañero Dylan Sprouse y Brendan Columbus, donde el actor de 27 años describió una serie de episodios de bulimia y abuso de sustancias mientras filmaba Riverdale. Apa admitió que, tras comer donas todo el día en el set, regresaba a su caravana para vomitar, y que, durante una cuarentena en Vancouver, llegó a orinar sobre la comida que había ingerido antes de volver a comerla.
El relato incluye un atracón nocturno de tres Big Mac, nuggets, papas y un batido de McDonald’s a las 2 a.m., seguido de un inmediato arrepentimiento. “Saqué la comida, la oriné y luego la vomité. Veinte minutos después, con hambre, regresé y comí lo que estaba empapado”, explicó Apa, señalando que la conducta ilustra la naturaleza cíclica de la adicción.
El actor también recordó haber buscado donas desechadas en bolsas de basura a los 18 años, y reconoció que la presión física del personaje de Archie Andrews lo llevó a una obsesiva preocupación por su apariencia. Sprouse comentó que la situación parecía una forma de castigarse a sí mismo, a lo que Apa estuvo de acuerdo.
En cuanto a su recuperación, Apa afirmó que lleva un año y medio sobrio y que ha identificado un patrón de “abusar de cualquier cosa que me haga sentir bien”. “Han sido seis años de altibajos; cualquier cosa que me haga sentir bien, la abuso”, declaró, subrayando que la experiencia busca crear conciencia sobre la complejidad de los trastornos alimentarios y la adicción.
Actualmente, el actor se prepara para protagonizar la película biográfica Jimmy, sobre James Stewart, mientras continúa su proceso de sanación y reflexiona sobre la necesidad de apoyo y diálogo abierto en torno a la salud mental en la industria del entretenimiento.