Olivia Wilde, directora y actriz mexicana, arremetió contra Elon Musk en una entrevista con The Louis Theroux Podcast, calificándolo de "criatura" y vinculándolo a la cultura incel, una corriente que promueve la supremacía masculina sobre la naturaleza.
Wilde recordó que conoció a Musk hace años durante una visita a la sede de SpaceX en Los Ángeles, cuando la empresa inauguró sus instalaciones y ella asistió para observar los cohetes. En ese momento, Musk consideraba donar a una organización que Wilde dirigía, dedicada a hospitales y escuelas en Haití, y ella describió al empresario como "realmente inteligente".
Sin embargo, la directora señaló que nunca habría anticipado el rumbo ideológico que tomó Musk, quien ha reiterado que la humanidad enfrenta una crisis de subpoblación y que el planeta podría albergar mil millones de personas más. Wilde interpretó esas declaraciones como una manifestación de la cosmovisión incel, que sostiene que los hombres deben dominar y expandir su poder.
El vínculo de Wilde con la cultura incel no es nuevo. En 2022, al promocionar Don’t Worry Darling, acusó al escritor Jordan Peterson de ser un "héroe pseudointelectual para la comunidad incel". Peterson, visiblemente conmovido, explicó que le dolía ver cuántas personas mueren por falta de una palabra de aliento. Wilde, tras reflexionar, admitió que quizá fue injusta al llamarlo pseudointelectual, pero mantuvo que su pensamiento alimenta versiones higienizadas de la misoginia que utilizan los incels.
Según Wilde, esa misoginia se ha convertido en un arma política que, a su juicio, contribuyó a la elección de Donald Trump en dos ocasiones. Además, criticó la frase que muchos hombres incel repiten: "Este mundo es tuyo y tienes derecho a él", considerándola una forma de legitimación de la violencia y la exclusión.
Wilde también abordó el impacto del escándalo que rodeó a Don’t Worry Darling en 2022, señalando que la polémica impidió discutir el mensaje de la película, a pesar de su presupuesto de 30 millones de dólares y su producción durante la pandemia de COVID‑19. La directora admitió que la exposición mediática le causó daño personal y la dejó más cautelosa frente al poder de Internet.