El 23 de julio, Jon Bon Jovi concluyó de forma abrupta su concierto en el Madison Square Garden de Nueva York, una de las ocho fechas ya agotadas de su residencia dentro del "Forever Tour". Tras aproximadamente 90 minutos de espectáculo, el artista de 64 años anunció que no podía continuar porque estaba "lastimado" y que el público no estaba recibiendo lo mejor de él.
Durante la presentación, Bon Jovi compartió el escenario con Pat Monahan, vocalista de Train, para interpretar el clásico "Livin’ on a Prayer". Sin embargo, poco después decidió abandonar el escenario, asegurando a los asistentes que buscaría una solución para compensarlos y que no debían desechar sus boletos.
Un portavoz del cantante confirmó que la interrupción se debió a una infección en los senos paranasales, la cual le impidió seguir ofreciendo la calidad esperada. El vocero recordó que la residencia en el Madison Square Garden representa el regreso del artista a los escenarios tras una larga recuperación vocal, incluida una cirugía de medialización de cuerdas vocales en 2022.
En redes sociales, los seguidores expresaron su apoyo y comprensión, reconociendo la frustración del cantante pero valorando su esfuerzo por presentarse pese a la enfermedad. Bon Jovi mantiene programado el último concierto de la residencia para el 26 de julio y reanudará la gira el 28 de agosto en Edimburgo, Reino Unido, mientras su equipo trabaja en la reprogramación del espectáculo interrumpido.