Paramount Skydance y Warner Bros. Discovery anunciaron este viernes que la fusión prevista, valorada en 110 mil millones de dólares, permanecerá suspendida mientras se resuelve una demanda antimonopolio interpuesta por una coalición de 12 estados. La jueza federal de California ordenó detener la operación dos días antes de que la Unión Europea concediera una autorización condicionada, y las partes acordaron extender el plazo para cerrar el trato hasta junio de 2027.
La demanda, presentada por los fiscales generales de Arizona, California, Colorado, Connecticut, Massachusetts, Minnesota, Nevada, Nueva Jersey, Nuevo México, Nueva York, Oregón y Washington, alega que la empresa resultante concentraría cerca del 27 % del mercado de estrenos cinematográficos y una proporción similar en la distribución de canales de televisión por cable básico, lo que reduciría la competencia y perjudicaría a consumidores y empresas.
El retraso tiene implicaciones políticas para el expresidente Donald Trump. Su administración autorizó la operación el 12 de junio sin imponer condiciones, despejando el camino para una de las mayores consolidaciones del sector mediático. La fusión colocaría bajo el control de la familia Ellison —Larry Ellison, fundador de Oracle y aliado cercano de Trump, y su hijo David Ellison, director de Paramount Skydance— activos como CBS, CNN, HBO Max, Warner Bros. Pictures y Paramount Pictures.
Analistas y medios estadounidenses advierten que la concentración de CBS y CNN bajo un propietario afín a Trump podría suavizar la cobertura crítica hacia la Casa Blanca, aunque David Ellison ha asegurado que respetará la independencia editorial. La fiscal general de Nueva York, Letitia James, calificó la suspensión como "una victoria crucial" para la defensa de la legislación antimonopolio y la protección de la pluralidad informativa.
Mientras el litigio sigue su curso, el debate trasciende lo económico y se centra en la posible reconfiguración del panorama mediático estadounidense y la influencia que los nuevos dueños podrían ejercer sobre la opinión pública, un tema que vuelve a colocar a Trump en el centro de la controversia.