Los actores británicos Benedict Cumberbatch, Alan Cumming y Benedict Wong presentaron este lunes una carta‑op‑ed al Gobierno del Reino Unido, dirigida a la secretaria de Estado de Cultura, Lisa Nandy, pidiendo que bloquee la fusión entre Paramount Global y Warner Bros. Discovery. La petición, publicada en The Guardian, advierte que la operación, valorada en 110 000 millones de dólares, “amenaza con causar un daño inmenso al público británico”.
Los firmantes argumentan que la fusión provocará despidos masivos, cancelación de proyectos y una reducción de la inversión en nuevas producciones. Señalan que, aunque la Autoridad de Competencia y Mercados (CMA) es la entidad encargada de evaluar los aspectos antimonopolio, corresponde a Nandy decidir si la operación sirve al interés público. Su respuesta es categórica: “Definitivamente, no”.
Esta concentración, afirman, trasciende una mera fusión empresarial: “las ansiedades comerciales o las deudas políticas de una sola junta directiva determinarán lo que millones de personas ven y lo que nunca sabrán que existió”.
La fusión también enfrenta resistencia en EE. UU., donde 12 estados, liderados por California, presentaron una demanda federal, y la Comisión Europea aprobó la operación con condiciones. Paramount, por su parte, acordó posponer la fusión hasta la resolución del juicio antimonopolio.