Un tribunal del estado de Ohio condenó a los youtubers William Bethel, de 28 años, y Justin Booth, de 23, responsables del canal de YouTube Creek Kings Outdoors, por caza ilegal de venado de cola blanca. Ambos se declararon culpables ante la autoridad judicial en mayo de 2026 y aceptaron su responsabilidad en 20 cargos cada uno, que abarcan desde la caza sin autorización y fuera de temporada hasta la omisión del registro obligatorio de los animales capturados.
La sentencia impone a los dos jóvenes una restitución conjunta de 29,219.32 USD, a la que se suman multas, cuotas y costos judiciales que elevan el total de sanciones económicas a 37,051.32 USD. Además, deberán cumplir nueve días de prisión durante la temporada de caza 2026‑2027 y una pena suspendida de 531 días, condicionada al cumplimiento estricto de los términos establecidos por la justicia.
El fallo también establece un periodo de cinco años de libertad condicional supervisada, durante el cual Bethel y Booth deberán reportarse periódicamente a las autoridades y tendrán prohibido ingresar a cualquier propiedad administrada por Columbus y Franklin County Metro Parks. Asimismo, perderán sus permisos para realizar actividades de caza, pesca y captura mediante trampas por el mismo lapso.
La investigación, que se desarrolló durante más de un año y concluyó en septiembre de 2025, fue llevada a cabo por el Departamento de Recursos Naturales de Ohio (ODNR) en coordinación con Columbus y Franklin County Metro Parks, la Unidad de Delitos Informáticos de la Patrulla Estatal de Carreteras de Ohio y fiscales del Tribunal Ambiental del Condado de Franklin. Los investigadores documentaron que los youtubers cazaron venados en Three Creeks Metro Park y en propiedades privadas sin la autorización correspondiente, y que varios de los ejemplares mostrados en sus videos fueron presentados como capturados legalmente en Kentucky, cuando en realidad fueron abatidos ilegalmente en territorio de Ohio.
Los cargos específicos incluyen, para Bethel, la caza sin permisos, la práctica durante temporadas cerradas, la falta de registro de los animales, la posesión de partes de ejemplares sin identificación oficial y el uso de un vehículo motorizado como apoyo cinegético. Para Booth, los cargos abarcan la caza sin autorización en terrenos ajenos, la no inscripción de los venados, la posesión de animales y partes obtenidos ilegalmente, la colaboración con un infractor de la normativa de vida silvestre, el exceso del límite anual permitido de venados con astas, la obstrucción a las autoridades e ingreso ilegal a propiedades.
Esta resolución judicial envía un mensaje claro sobre la aplicación de la normativa de vida silvestre en Estados Unidos y subraya la responsabilidad de los creadores de contenido digital al difundir actividades que vulneren la legislación ambiental.