Los hijos de Jennifer López, Max y Emme, iniciarán su vida universitaria este ciclo escolar, marcando la primera vez que la artista se convertirá en una "empty nester" después de 18 años de crianza exclusiva. Ambos fueron admitidos en las cinco universidades a las que postularon y recibieron becas, aunque mantuvieron en reserva los nombres de las instituciones.
Durante el verano, la estrella de 57 años aprovechó para pasar tiempo de calidad con sus mellizos en Roma, visitando el Coliseo, paseando por Via Condotti y disfrutando de helados mientras hacían compras. En entrevistas recientes, López destacó el esfuerzo académico de sus hijos, quienes conviven con TDAH y han aprendido a estudiar de forma diferente.
En Jimmy Kimmel Live!, la cantante confesó haber llorado durante dos meses antes de la graduación, describiendo la redacción de los mensajes del anuario como una tarea emocionalmente difícil. Asimismo, comentó que ayudará a Max y Emme a empacar sus pertenencias para los dormitorios universitarios, bromeando sobre el reducido espacio de las residencias estudiantiles y la inevitable nostalgia por el hogar.
En Watch What Happens Live with Andy Cohen, López subrayó que la mudanza representa un cambio profundo para los tres: "Siempre hemos sido nosotros tres. Personas han entrado y salido de mi vida, pero siempre hemos sido nosotros tres". Añadió que, aunque nunca imaginó cómo sería la vida sin sus hijos bajo el mismo techo, los ha preparado con "raíces y alas" para enfrentar la independencia.
Max y Emme, nacidos el 22 de febrero de 2008 durante el matrimonio de López con Marc Anthony, han sido protegidos de la exposición pública, apareciendo solo en ocasiones especiales. La cantante, que ha equilibrado su carrera internacional con la privacidad familiar, se muestra orgullosa y emocionada por el futuro académico y personal de sus hijos.