Buenos Aires, 3 de agosto de 2026. Nuevos testimonios publicados por el diario británico Daily Mail añaden detalles inéditos a la crónica de la muerte de Liam Payne, exvocalista de One Direction, ocurrida el 16 de octubre de 2024 en el hotel CasaSur del barrio de Palermo.
Según las declaraciones bajo juramento de Aldana Serrano y Lucila Goitea, mujeres contratadas a través de un sitio web especializado para acompañar al cantante, Payne consumió alcohol y, presuntamente, manipuló metanfetamina cristalina en la habitación. El espacio presentaba signos de desorden: ropa y objetos esparcidos, residuos que las testigos identificaron como restos de consumo de drogas.
El acuerdo económico era de 5,000 dólares por sus servicios. Cuando el cantante no dispuso de efectivo, surgió una discusión que culminó con la rotura de un reloj Rolex y daños al televisor de la habitación. En medio del altercado, Payne habría cambiado de actitud, arrodillándose y rogando a las mujeres que no lo dejaran solo, diciendo: “El dinero no me da la felicidad” y mencionando a su hijo, Bear.
Las testigos abandonaron el hotel antes de las 16:00 horas, a la espera del pago acordado. La caída del cantante ocurrió poco más de una hora después, cuando se precipitó desde el balcón de su habitación, resultando en lesiones mortales. Las autoridades argentinas concluyeron que la causa de la muerte estuvo vinculada a la caída, sin modificar su versión oficial a raíz de estos testimonios.
Hasta la fecha, las declaraciones forman parte de la investigación en curso y no alteran las conclusiones oficiales, aunque aportan una perspectiva más íntima del estado emocional y conductual de Payne en sus últimas horas.