Erika González, conductora del programa de espectáculos De primera mano, rompió el silencio sobre los motivos de su divorcio, anunciado hace un año en el mismo programa. Ante la pregunta de si existió violencia en su relación con el gastrónomo Giuseppe Lo Buono, la regiomontana respondió de forma contundente: sí, hubo violencias psicológicas y emocionales, aunque no físicas.
González explicó que la violencia está “muy normalizada” en la sociedad y que, en su caso, se trató de conductas que ella había llegado a “normalizar” pero que no estaban bien. “Hubo cosas que no negocié, que no coincidían con mis valores y mi forma de ver la vida”, declaró, añadiendo que la decisión de terminar el matrimonio no fue impulsiva, sino necesaria para su bienestar.
La presentadora precisó que mantuvo la ruptura en privado por respeto a su exesposo, quien no es figura pública. “Él no está en el medio; lo mantengo en privado por respeto a la contraparte”. Asimismo, reveló que, tras la separación, recibió un amplio apoyo de su terapeuta, familia y amigos, lo que le permitió afrontar el proceso con mayor fortaleza.
En los últimos días, González ha recibido numerosos mensajes de mujeres que comparten experiencias similares. “Me sorprendió la respuesta; muchas mujeres me contaron sus historias y me dieron fuerza”, comentó. Aunque aún no está lista para hablar públicamente de su experiencia, la conductora manifestó su intención de hacerlo cuando se sienta preparada, con el objetivo de ayudar a otras personas a identificar y salir de relaciones violentas.
González también abordó los ataques que recibió tras anunciar su divorcio, negando que haya priorizado su trabajo sobre su matrimonio. “Eso es una total mentira; él ya no vive en Monterrey y el divorcio se formalizó en tres meses”, aclaró.
En otro plano personal, la conductora reveló que, hace cuatro años, congeló sus óvulos y está dispuesta a ser madre soltera si no encuentra una pareja en el futuro. “Tengo 39 años; si llega una pareja más adelante, los usaré, pero también estoy contemplando la opción de ser madre autónoma”, afirmó.
Erika González concluyó agradeciendo a su red de apoyo y a sus seguidores: “Estoy bien, aunque duele; estoy en paz con la decisión y sigo trabajando, con terapia y valentía, para seguir adelante”.