Los hijos de Paul Stanley y Gene Simmons, Evan Stanley (32) y Nick Simmons (37), presentarán su álbum debut Dancing While the World Is Ending el 28 de agosto en vinilo y CD, y en streaming a inicios de octubre. El trabajo, compuesto por 12 canciones originales, apuesta por una identidad propia, incorporando folk‑pop, armonías vocales y guitarras acústicas, alejado del glam rock que caracterizó a KISS.
El proyecto surgió de manera espontánea: “Solo queríamos cantar juntos una vez. Luego lo escuchamos y pensamos: ‘Esto suena realmente especial’”, explicó Stanley en entrevista con People. Simmons añadió que la química vocal entre ambos crea “una tercera voz, algo nuevo”.
Para la producción del disco, la dupla contrató a Rob Cavallo, productor reconocido por su trabajo con Green Day, Dave Matthews Band y Eric Clapton, quien aportó una sonoridad más orgánica y retro.
El álbum incluye los sencillos Body Down, Dancing While the World Is Ending y Temporary Love, este último descrito por Stanley como la primera canción escrita en conjunto. Las preventas superaron las expectativas, con un notable número de vinilos vendidos antes del lanzamiento.
Stanley y Simmons reconocen que portar los apellidos Simmons y Stanley es una “arma de doble filo”. “Las conexiones familiares pueden abrir puertas, pero también generan escepticismo. Hay que demostrar de qué somos capaces”, afirmó Simmons.
Antes del estreno oficial, el dúo realizó cuatro presentaciones en clubes, afinando detalles de sonido y armonía. La gira promocional recorrerá 29 ciudades de EE. UU., iniciando el 14 de septiembre en Dallas y concluyendo el 3 de noviembre en el histórico Troubadour de West Hollywood.
En cuanto a la imagen, los jóvenes descartan el maquillaje icónico de KISS. “Eso es cosa de mi padre. Yo estoy ocupado con lo mío”, dijo Simmons, subrayando su intención de construir un camino propio basado en la música y no en el espectáculo visual de sus progenitores.