Los tribunales de California continúan con una de las batallas legales más prolongadas y mediáticas de Hollywood. Brad Pitt, en su última solicitud judicial, pidió al juez que ordene a Angelina Jolie entregar contratos cinematográficos, registros contables y demás documentos financieros correspondientes a sus ingresos entre 2017 y 2021.
Pitt argumenta que esa información es clave para determinar el impacto económico de la venta de la participación de Jolie en el viñedo francés Château Miraval, negocio que ambos adquirieron en 2008 y que fue escenario de su boda en 2014. Según la defensa del actor, la falta de esos datos impide calcular los daños que reclama en el litigio iniciado en 2022, cuando acusó a su exesposa de vender su parte sin el consentimiento mutuo, violando el acuerdo de copropiedad.
La defensa de Angelina Jolie rechaza la petición, calificándola de excesiva y fuera de los límites del descubrimiento de pruebas. La actriz sostiene que ya cumplió con todas las obligaciones establecidas por la Corte y que los documentos solicitados no guardan relación directa con la controversia sobre la venta a Tenute del Mondo, filial del conglomerado Stoli.
El caso, que sigue sin una fecha definida para su juicio de fondo, ha visto a Pitt obtener varias victorias procesales en los últimos meses, incluyendo la admisión de testimonios de personas vinculadas a la transacción. Sin embargo, la cuestión central –si la venta de la participación de Jolie en Château Miraval fue legal o no– permanece sin resolverse.
Tras la finalización oficial de su divorcio a finales de 2024, la disputa por el viñedo sigue alimentando una de las controversias más extensas del sector del entretenimiento, donde el patrimonio conjunto construido durante el matrimonio se ha convertido en el principal punto de discordia.