Durante el programa La Casa de los Famosos México 2026, internautas notaron que la conductora presentaba una “boca chueca” y comenzaron a especular sobre posibles intervenciones estéticas. Ante la creciente polémica, Galilea Montijo aceptó conversar con la especialista en medicina genómica María del Mar Guerra en el podcast Bajo la Piel, donde reveló los hechos que originaron su actual condición.
Según la propia Montijo, todo inició en febrero de 2026, cuando acudió a un cirujano plástico para someterse a un levantamiento de ceja. Durante la intervención, el médico le propuso extraer glándulas del cuello con el objetivo de mejorar la armonía facial. Galilea aceptó la propuesta sin imaginar que la cirugía resultaría en una quemadura de segundo grado en la zona de la incisión.
El proceso de recuperación incluyó la aplicación de un líquido antiinflamatorio que, según la conductora, le provocó ardor y dolor constante. Al observar que la herida permanecía blanca y sin mejoría, tomó una fotografía y la envió a la doctora Guerra, quien diagnosticó la quemadura y, tras varios análisis, determinó que se había lesionado un nervio facial. La combinación de la quemadura y el daño nervioso generó una contractura, hormigueo y deformaciones en los músculos faciales del lado afectado.
El equipo médico liderado por la doctora Guerra inició un tratamiento integral que incluyó terapias físicas, medicación para el dolor y apoyo psicológico. Galilea también confesó haber perdido oportunidades laborales como consecuencia de la alteración de su apariencia, aunque aseguró que su proceso de recuperación avanza favorablemente.
El caso ha reavivado el debate sobre los riesgos de los procedimientos estéticos y la presión mediática que enfrentan las figuras públicas en México. La conductora, una de las más queridas del país, reiteró que su intención es compartir su experiencia para que otras personas tomen decisiones informadas y conscientes respecto a su salud y su imagen.